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I
was born in a little town in the state of Antioquia of northwestern Colombia.
We Antioqueños are very proud of our identity: were are very much entrepreneurs,
hard working, and for generations we spoke of ourselves as of the Nation,
and the Race. Since I was a child I often heard, in the daily conversations
with my age mates, that we Antioqueños were Jews . But I did not pay attention
to it. As a matter of fact I was raised as a Catholic, a devout one, My
family was Catholic, my neighborhood was Catholic. My town was Catholic.
Catholicism was all over the place for generations. Going to mass, having
late holy communion, praying the holy rosary every night.That was everyday
's sluff. And we did it with conviction and devotion. La
polémica acerca del origen Sefardita de la identidad antioqueña es tan
vieja como la Antioquia misma, y se viene reactivando generación tras
generación. En la primera parte de este trabajo presentaré un resumen
de las principales posiciones al respecto, pero para ello le recomiendo
al lector la obra del Dr. Daniel Mesa Bernal "Los Judíos en la Historia
de Colombia" (ver bibliografía al final de este trabajo). Vivencias personales
mías me fueron llevando con cada vez mayor fuerza, a verme involucrado
en este remolino de opiniones, no como una pesquisa académica sino profundamente
motivado por un sentir personal, al ir descubriendo poco a poco el origen
Sefardita de mis antepasados tanto por la línea paterna como la materna.
Esta motivación personal me ha obligado a ser sumamente cuidadoso para
no caer en la trampa de encontrar simplemente lo que de antemano quería
encontrar. Ya tengo los sesenta y cinco años bien cumplidos y la vida
me ha enseñado a ser incrédulo y dubitativo.
Desde niño, en mi Antioquia natal, ya había escuchado varias veces en la charla diaria con mis compañeros de colegio y de generación, que nosotros los antioqueños éramos Judíos, pero, personalmente, nunca le puse mucho interés al asunto. A lo sumo me limitaba a repetir ese acierto en alguna otra charla cotidiana, pero como una frase de cajón mas, como un simple decir por decir. Lo Judío no nos tocaba sino cuando en nuestro vecindario notábamos algún limosnero harapiento y desconocido, y entonces nos alejabamos temerosos pues creíamos que se trataba del "Judío errante". Fue en los años 60, cuando viajé a adelantar mis estudios de antropología en los Estados Unidos, que vino a dar a mis manos un pequeño libro cuyo autor ya no recuerdo, pero quien hacia una presentación etnográfica, detallada, de los Chuetas de Mallorca (Chueta es la palabra despectiva que los mallorquíes usan para referirse a los otros mallorquíes de origen judío, así se hayan convertido al catolicismo hace varias generaciones. Y ahora sé que por mi línea paterna yo soy un Chueta). Estos Chuetas (o Xuetas) recurrieron a varias prácticas católicas "ostentosas" para evitar ser vistos como judíos o criptojudíos: rezar el santo rosario sentados en las puertas de sus casas, para que todo el vecindario los viera y escuchara, colocar imágenes católicas en las paredes de la sala pero que fueran fácilmente visibles desde la calle a través de las ventanas entreabiertas, comer carne de cerdo de una manera festiva, rezar en las iglesias con mucha frecuencia y melindres... Todo ello con el fin de despistar a los familiares o espiones de la Santa Inquisición. Al poco tiempo, en Chicago, el dueño de un edificio de apartamentos estudiantiles me negó el alquiler de uno de ellos al decirme: " ¿Ud. es Judío, no cierto?. No se lo alquilo" A pesar de que no existe una "raza" Judía, sí hay un estereotipo del físico Judío, y parece que me aproximo bastante a él pues varias veces me han tomado por Judío con el solo hecho de mirarme. Me dio entonces por empezar a leer de una manera más ordenada y seria escritos referentes a este tema hasta que llegó a mis manos el ya mencionado libro del Dr. Mesa Bernal y decidí averiguar en serio, hasta donde me fuera posible, el eventual origen Sefardita de mis antepasados. En la actualidad me llamo Horacio Calle Restrepo, y ahora sé que debiera ser Horacio Pérez de la Calle López y Méndez. A continuación relato lo que he podido encontrar sobre mis apellidos. APELLIDO CALLE: Mi nombre es Horacio Calle Restrepo. Hace 65 años nací en un pueblito de Antioquia llamado hoy Ciudad Bolívar, y crecí en el seno de una típica familia paisa, católica hasta la médula de los huesos, y como tal me sentí hasta la edad de los 18 años, cuando debido a mis lecturas, me convertí en una especie de libre pensador romántico tirando hacia la Izquierda. En Antioquia, por generaciones, se ha tenido la tradición de que muchas de nuestras familias fueron originalmente Judíos Sefarditas convertidos al catolicismo bajo la presión, bien sea de las masacres de 1391, lideradas por San Vicente Ferrer, o por las persecuciones de la Inquisición, o por el edicto de expulsión de 1492. Algunos historiadores, como es el caso del Dr. Daniel Mesa Bernal, aceptan esta idea, pero otros la rechazan abiertamente. Y la controversia sigue de generación en generación. Personalmente nunca le puse atención a este tema, o que yo recuerde, nunca fue tocado en mi familia. De modo que no estoy aportando "hechos duros", no existen. Se trata mejor de "arenas movedizas". Cuando mis abuelos murieron, ellos no me entregaron a última hora un sobre secreto escrito en hebreo del Medioevo y aclarando que éramos Judíos forzados a la conversión, Anusim, en hebreo. Pero sí estoy totalmente seguro de que si cuando yo tenía 14 ó 18 años de edad, y hubiera tenido la información que tengo ahora sobre mis ancestros, las conversaciones con mis abuelos habrían sido bien diferentes de verdad. Hace unos tres años, cuando ya estaba bien motivado y había leído algo sobre nuestro origen Judío, le pregunté a una de mis tías: " Tía Magola: ¿te acuerdas si alguna vez se mencionó en nuestra familia que nosotros fuéramos de origen Judío?" Y ella me miró tranquilamente y me dijo: " Cuando era chiquita le comentaron eso a mi hermana mayor, y me siento muy orgullosa de pertenecer a esa tradición." Lo que sigue es una presentación de los trozos de información que he logrado conseguir a lo largo de mis lecturas acerca del apellido Calle. A comienzos del siglo 17 llegó a Antioquia, procedente de España un joven por el nombre de Juan Pérez de la Calle. De acuerdo a él, era hijo de Juan Pérez de Palacios, y Angela de la Calle y Estrada, y había nacido en Armaño, reino de León. Y eran " Cristianos Viejos, de noble sangre e hijosdalgo notorios". De acuerdo a esta declaración no había nada de Judío en esta persona. Yo estaba perdiendo el tiempo. ¿Pero entonces, por qué se quitó el apellido Pérez (una práctica común entre los judíos conversos, y un apellido muy Sefardita) y por qué tres siglos más tarde y 10 generaciones después mi tía Magola había oído hablar a su hermana mayor (mi tía Lila) que éramos de origen Judío? Decidí seguir buscando. Tengo una fuerte motivación para leer todo lo que pueda sobre Judaísmo. Su historia, su cosmovisión...Spinoza, Mila 18, Golda Meir, los Kibutzim, Herzl, Ben Gurion, Uriel Acosta, Shabetai Zbi, Rambam...en ese desorden más o menos. Y aquí y allá yo iba encontrando pedacitos de evidencia sobre el apellido Calle o de la Calle como un apellido Judío y por supuesto Sefardita. A continuación presento un resumen de lo que he encontrado hasta la fecha (agosto 99). La primera evidencia apareció mientras leía la biografía de Cristobal Colón por Don Salvador de Madarriaga, quien abiertamente apoya la identidad judía de Colón. Resulta que en la tripulación de su primer viaje, casi todos judíos, venían dos hermanos de apellido Calle, uno de ellos Alfonso o Alonso Calle (un nombre muy común en mi tradición familiar) y quien era el tesorero del viaje. Cuando Colón regresó a España dejó atrás a un grupo de sus hombres, en Haití, entre ellos a Alonso Calle. Al regresar en su segundo viaje Colón encontró muertos a todos a manos de los aborígenes de la región. Posiblemente Alonso Calle y sus compañeros de infortunio fueron los primeros judíos en morir en el Nuevo Mundo. Pero en el libro de Howard Sachar "Adiós España" (una excelente historia de los Judíos Sefarditas) el autor dice que Alonso Calle murió después como colonizador de Santo Domingo. Tiempo después estaba leyendo la trágica historia de Sol Hachuel, una joven judía de Marruecos, quien fue decapitada en 1834 acusada de haber traicionado el Islam, religión a la cual se había aparentemente convertido. La Historia está descrita en PARDES (París 4-1986) bajo la autoria de Sara Leibovici. Este martirio causó sensación en sus días y sucedió que un dramaturgo español por el nombre de Antonio Calle escribió un drama con este motivo. La señora Leibovici dice con referencia al apellido Calle: ...el apellido es judío e indica sin lugar a dudas no "la calle" sino Kahal (comunidad de judíos, y tal era el nombre de las juderías en Cataluña y las Baleares; un cierto Alonso Calle y sus hermanos, quienes participaron en el primer viaje de Cristobal Colón, se encuentran entre los sospechosos de judaísmo o marranísmo, que se embarcaron con él...)" (pag. 41). Yo sabía, con anterioridad, que hay una serie de apellidos españoles tales como Correa, Bernal, López, Méndez, y otros, que aunque muy comunes entre los judíos Sefarditas, a veces son usados por familias gentiles también. ¡Pero aquí estaba yo con un apellido puramente Judío, de modo que no soy Horacio Calle sino Horacio Kahal! Pero tiempo más tarde leí un libro por el antropólogo Kenneth Moore titulado "Los de la calle: los Judíos Católicos de Mallorca" y allí el señor Moore explica que los Xuetas (el término de desprecio para los judíos en Mallorca) son llamados "los de la calle" simplemente porque vivían en la calle de los judíos, sin referencia de ninguna clase a Kahal. Aunque en la región de Cataluña y las islas Baleares los barrios que eran de judíos se siguen llamando el Call (de Kahal), y como en castellano no existe esa "ll" final, se le puede haber agregado la letra "e" para facilitar la pronunciación. Pero lo que me preocupa es que si el apellido Calle es un apellido judío, ¿por qué no lo encuentro en los libros que leo? Es decir, como un apellido judío de hoy en día tal como Cohen, Levy, Carasso, Pérez, Méndez, Benveniste, Correa, López...? Se convirtió este asunto casi que en una fiebre. Cada que llegaba a mis manos algún libro sobre Judaísmo, buscaba ansioso (y busco aún) en el índice alfabético el apellido Calle a ver si encontraba algo al respecto.... pero nada. Hasta quise escribir una carta a los archivos de Yad VaShem (el monumento museo de Israel dedicado a las víctimas de la Shoa, el holocausto Nazi) para ver si mi apellido aparecía entre los de las víctimas, pero nunca lo he hecho. En los libros que he leído sobre Salónica, mi apellido no aparece nunca. En los textos que he leído sobre la Inquisición no he encontrado ninguna de sus víctimas con mi apellido Calle. Peor aún: En España hubo un juez supremo de la Inquisición con el nombre de Don Gabriel de la Calle y Heredia ¡Qué vergüenza! Para mí, era ya el final del camino. ¡Pero, un momento! Heredia es un apellido de conversos. Hubo conversos, o descendientes de tales (el caso de Torquemada) metidos dentro de la Inquisición. ¡Vergüenza para don Gabriel, yo sigo buscando!. Tiempo después el historiador israelí Mordehay Arbell me envío una copia de "La Lettre Sepharade" (marzo 1998 No. 25) en la cual aparece un artículo muy importante acerca de la petición hecha al rey de España, Carlos IV, por los representantes de 300 familias de conversos, Xuetas de Mallorca, gente llamada "de la Calle". El 12 de Febrero de 1773 ellos le están pidiendo al rey que aunque ellos son de "estirpe hebrea" debieran ser tratados en igualdad de términos con los demás vasallos del rey porque son cristianos y católicos como los demás. Decían estos judíos conversos "de la Calle": "Nosotros, con raíces judías pero de nacionalidad española y de profesión católica, hemos tolerado por muchos años y con gran paciencia, la exclusión de los honores, de empleos de alto rango, y recibiendo en respuesta el despreciativo apodo de Xuetas... Un converso, además de su gran fe en su nueva religión, es y permanece un descendiente de los elegidos por Dios, afirmación que ningún descendiente de gentiles puede hacer". Aquí están pues mis antepasados de la Calle, conversos pero orgullosos de ser judíos. Según el mismo documento de La Lettre Sepharade, en el censo que se hizo en España en 1955, se contaron 47.000 personas con el apellido Calle, y a todas se les clasificó como "descendientes de conversos". Dos años más tarde les llegó la respuesta de la Real Corte Suprema. A mis antepasados de la Calle, se les dijo abiertamente y en términos que no dejaran lugar a dudas, lo siguiente: "...no crean que por su conversión ustedes también están logrando la nobleza y la buena posición de la mayoría de los cristianos. Es necesario creer muy poco en la sinceridad de esas conversiones..." Y luego la Real Corte Suprema describe el catolicismo de esos conversos en los siguientes términos: "Ellos practican la religión (católica) con una devoción pueril e hipócrita... Dentro de la iglesia ellos imploran y sollozan con exclamaciones afectadas; en sus hogares se sientan en la acera de sus casas para rezar el rosario con más ostentación que devoción, pero ellos no engañan ni al Tribunal de la Santa Inquisición, ni a la gente de Palma (Mallorca)... Esos "de la Calle" son muy ricos y sus casas del barrio de Sagell están repletas de oro... Sería una terrible afrenta para la gente de Mallorca... si la justicia real los pone en igualdad de condiciones con esos individuos " de la Calle"... ". Así pues que la solicitud de mis antepasados de no ser sometidos a más discriminaciones fue negada de plano. Recordemos que todo esto estaba sucediendo en 1773. Una generación antes había llegado a Colombia don Juan Pérez de la Calle quien después de haber llegado a Antioquia se casó allí el 19 de Marzo de 1703. ¿Cuáles eran sus pensamientos y sentimientos más íntimos? ¿Por qué se quitó el apellido Pérez, y no el de "Calle" que era igualmente judío? ¿Qué le contó a sus hijos? ..Mi tía Magola sabía que éramos de origen judío. ¿Sabía mi papá, don Conrado Calle, algo al respecto? No sé con seguridad. La tradición entre los judíos conversos era la de no mencionar estas cosas a sus hijos hasta que fueran mayores de edad. A mi no me dijo nada, pero si recuerdo que cuando yo tenia unos 18 años, mi papá había sembrado en el jardín posterior de la casa un árbol de manzanas. Cuando apareció la primer manzanita, yo tenía muchas ganas y temeroso de que alguno de mis otros hermanos se la comiera primero, la agarré yo cuando aún no estaba lo suficientemente madura. Mi papá me regañó y me dijo muy claramente. "Usted no debe tomar los primeros frutos de ningún árbol". ¿Sabía mi papá que esta prohibición era una costumbre judía? No lo creo. En nuestra cultura antioqueña aún tenemos algunas costumbres sin saber que se trata de tradiciones judías. A lo anterior sobre los "Calle" de Mallorca quiero agregar una cita del libro "Operación Nuevo Mundo: La misión secreta de Cristobal Colon" por Simón Wiesenthal, quien sostiene: "Regiones enteras de Centro y Sur América tienen un carácter Judío....así, los habitantes de la provincia colombiana de Antioquia descienden de conversos españoles; ellos tienen mucho de común con los Xuetas de Mallorca. Su dialecto se caracteriza por peculiaridades como las del Ladino hablado por los Sefarditas " (pag. 133). De modo que soy un Xueta. Con respecto al castellano que hablamos en Antioquia es necesario recordar que los primeros conquistadores que llegaron allí, y sus primeros colonos, se quedaron aislados del resto de lo que hoy es Colombia casi por tres siglos, y por eso hablábamos hasta hace una generación, un castellano con muchos arcaísmos precervantinos tales como: agora mesmo, ansina, topar, y otros. Lo cual hace nuestra habla muy peculiar, parecida al Ladino de los Sefarditas del imperio Otomano. Por eso nuestro poeta Gregorio Gutiérrez González, decía: "como solo para Antioquia hablo, hablo antioqueño y no español." El escritor Miguel de Unamuno también ha comentado sobre este tema. Pero de todos modos, ¿qué pasó con el apellido Calle como apellido judío? ¿Por qué como que hubiera desaparecido de la escena? Hace unos dos años recibí de Francia un libro sobre los judíos de Salónica y dentro de él, a modo de propaganda, encontré una tirita de cartulina de esas que sirven para señalar libros cuando uno los lee. La propaganda era acerca de una publicación de una fotógrafa francesa por el nombre de Sophie Calle. Por supuesto que se despertó mi curiosidad y conseguí el librito, y luego compré otro de la misma autora. En este caso se trataba de una colección de fotos que tenía que ver con Jerusalém. ¿Sería que Madame Sophie Calle (a propósito, este nombre es muy común en mi familia, una de mis hermanas y una de mis primas, se llaman Sofía Calle) era judía? Decidí escribirle y por respuesta conseguí una invitación muy amable a una de sus exposiciones en París, pero nada más. Tiempo después recibí por el correo electrónico una información del Sr. Calem en los Estados Unidos donde me comentaba que la señora Sophie Calle, fotógrafa, francesa y judía iba a montar una exposición de sus fotos en N. Y. en los meses venideros. Se trata para mí, de la primer persona con el apellido Calle actual y conocida como Judía. Hace unos meses se me informó que en Argentina vive un judío con el nombre de Isaac Calle. Estoy intentando establecer contacto con él. APELLIDO RESTREPO: En cuanto al apellido Restrepo, puedo decir que mi primer antepasado en Colombia fue Don Alonso López de Restrepo y Méndez quien junto con su primo Marcos López, y otros vecinos, fue uno de los fundadores de Medellín. Don Alonso llegó a Colombia a mediados del siglo 17. Con anterioridad había estado en México, luchando contra los bucaneros quienes atacaban los barcos que repletos de oro regresaban a España. Esta flota española de defensa operaba desde el puerto de Tampico bajo el almirantazgo del Gobernador Carvajal quien con permiso especial del rey Don Carlos V había traído a cien de sus parientes a poblar el Nuevo Mundo. Y digo que con permiso especial del rey, pues todos ellos eran Judíos conversos. Algunos de ellos regresaron clandestinamente a su anterior religión, judaizaban y fueron sorprendidos por la Inquisición, lo cual dio lugar al tristemente célebre Auto de Fe de fines del siglo 16 en México en el cual fueron llevados a la hoguera, y sacrificados, muchos de los miembros de esta familia, entre ellos el Gobernador Carvajal y su sobrino, el famoso Luis de Carvajal "El Mozo". En la lista de los cien parientes Marranos (nombre despectivo que se les daba a los judíos conversos) aparece un Alonso López, sin dar más detalles acerca de su identidad. Algunos años después, ya a comienzos del siglo 17, fue juzgada, por judaizar, doña Juana Méndez, de esta misma familia. Ella siempre reconoció ser abiertamente Judía, seguidora de la Ley de Moisés. Murió en la cárcel de la Inquisición y después de muerta sus restos fueron desenterrados y llevados a la hoguera, como era la usanza del Santo Oficio. Don Alonso, mi antepasado, regresó a España y estuvo al servicio del Conde de Medinacelli, un descendiente de Marranos y protector de los mismos. Y ya por mediados del siglo 17 encuéntrase Don Alonso en Antioquia, fundando la Villa de Medellín y teniendo sumo cuidado de quitarse sus apellidos López y Méndez, de manera tal que su numerosa descendencia ha quedado solo con el apellido Restrepo. Apellido que no existe en España. Restrepo es una pequeña parroquia cerca a Oviedo, en Asturias. Y se sabe que con posterioridad a las graves persecuciones antijudías de 1391, acaudillados por San Vicente Ferrer, muchos Judíos decidieron viajar hacia el norte de España y se radicaron en poblados pequeños donde habría menos posibilidades de que la chusma enardecida atacara las juderías tal como acontecía en las grandes ciudades de la época, tales como Toledo, de donde posiblemente proviene el apellido judío López. Si Don Alonso López de Restrepo y Méndez era de tan noble linaje, sin trazas de "sangre abyecta de judíos o moros", ¿por qué se quitó sus apellidos originales y se inventó el Restrepo? Esta era una práctica típica de los Judíos conversos, para despistar a los familiares de la Inquisición. O sea a sus espías. Ya sus primeros descendientes se apellidaban "de Restrepo" y luego simplemente Restrepo. La renuncia a sus apellidos originales debe haber sido muy drástica porque uno de mis antepasados, Don José Manuel Restrepo, prócer de la Independencia y quien tuvo que huir del país para no caer en las manos del Pacificador Murillo, cuenta en su autobiografía que cuando llegó a los Estados Unidos se hospedó en la casa de una familia Judía de apellido López, pero no da ninguna seña de que recordara que era ese precisamente el primer apellido de su tatarabuelo. Aún más, dos distinguidos portadores del apellido Restrepo, Don Carlos E. Restrepo y el padre José Felix de Restrepo han tomado parte activa en la polémica sobre el origen Judío de los antioqueños y ambos se han opuesto rotundamente a ella. Muy posiblemente en un afán desmesurado por seguir ocultando nuestro origen judío. No ocurre lo mismo con Antonio José Restrepo "Ñito" (hermano de mi abuelo materno) quien acabó aceptando el origen judío de los paisas, pues en Europa tuvo la vivencia de haber sido tomado por Judío y llegó a escribir en una de sus coplas: "Que el tiempo vale dinero nos sostienen los ingleses. yo digo que muchas veces el tiempo no vale un cero. Valdrá para el usurero, que lo cuenta con empeño, valdrá para el antioqueño, hijo carnal del judío..." (53-5 ). Que yo recuerde, en mi casa nunca se habló de nuestro posible o real origen Sefardita. Pero sí quedaron en nuestra vida cotidiana una serie de detalles de la conducta diaria, de la vida cotidiana, que son de innegable origen Judío: el catolicismo ostentoso y forzado, el tener que lavarnos las manos, aunque limpias, antes de cada comida, la dieta escrupulosa de cuarenta días después de cada parto, los lutos rigurosos de un año a la muerte de un pariente cercano, la vajilla fina para comidas especiales guardada en el "ceibó", el consumo de carne de cerdo de manera festiva en las "marranadas", el orgullo en el linaje de "blancura" (más blancos que los mismos reyes de España al decir de los padres de Carrasquilla, descendiente de conversos, como se demostrará en este trabajo). Etc. Es muy posible que en el futuro logre encontrar evidencias más contundentes del origen Sefardita de Don Alonso López de Restrepo y Méndez. Por ahora solo cabe llamar la atención o recordar que estoy trabajando con un material de residuos: las cenizas que quedaron de los chamuscados por la Inquisición por el "delito" de intentar seguir siendo fieles a la Fe e Identidad Judía de sus mayores. Cenizas que se han enfriado bastante o del todo, y que se han esparcido con el viento al paso de las generaciones, de los siglos... Pero es bueno recordar que cuando Moisés se acercó a la zarza ardiente, notó que "... la zarza ardía pero no se consumía" (Exodo). Alguna vez le escuché a un Rabino acá en Bogotá la opinión de que el libro ya mencionado de Daniel Mesa Bernal eran " suposiciones y nada más". A este respecto quiero hacer dos aclaraciones: En no pocos casos no se trata de meras suposiciones del autor sino que se dan datos bien concretos y sólidos sobre el origen Sefardita de algunos de nuestros conquistadores tal como es el caso de Pedrarias Davila, verdugo de Balboa y Gobernador del Darién. La segunda sería recordar, pues es del todo necesario, que los conquistadores y primeros pobladores de Antioquia llegaron a mediados del siglo 16 y a lo largo del 17, es decir dos siglos y unas tres generaciones después de las persecuciones antijudías de 1391 y del decreto de expulsión de 1492 y a la sombra del terror de la Inquisición y de la humareda de más de 50.000 chamuscados en Autos de Fe. Huérfanos de Rabinos, Sinagogas, Sefer Tora y Talmudes... Y con la Inquisición funcionando mal que bien, en sus propias narices, en Cartagena... Antes es mucho decir que haya quedado algo de Judaísmo, así sean "meras suposiciones". A nivel personal me siento como un criptojudío, un criptoxueta. El Judaísmo no hace proselitismo religioso. Y en mi caso no se trataría de una conversión sino de un retorno. En hebreo se le llama Baal Teshuva. Es un camino largo y tortuoso. Hay fuertes entusiasmos y hay dudas y mil obstáculos. Y se trata no solo de un tema religioso, sino de identidad, de pertenencia. Algo muy privado y personal. Y como tal empecé y desarrollé este trabajo, pero la misma Universidad me ha pedido que lo oficialice y así lo he hecho. Me puse a estudiar Judaísmo y hebreo para conocer esa cultura, sus costumbres y luego ver cuales de ellas sobrevivían en Antioquia sin nuestro conocimiento de que fueran judías. Por eso decidí estudiar las obras completas de Don Tomás Carrasquilla, el mejor etnógrafo de nuestra cultura paisa tradicional, para ver que encontraba de judío en él y sus obras. Presento acá el resultado de esa investigación. Fruto directo de la misma es un curso nuevo que estoy dictando con el título de Shema Antioquia (Escucha Antioquia) para estudiantes de Historia y Literatura. Espero que el lector sepa tener compasión con las fallas que presente mi trabajo. Horacio Calle Profesor depto. de Antropología Fac. de Ciencias Sociales Universidad Javeriana Bogotá D.C. Colombia tel. 2328549 E-Mail: hcalle@javercol.javeriana.edu.co |
E-mail: Rufina Bernardetti Silva Mausenbaum